¡Llegó para quedarse!

Ya han pasado 31 años desde que el libanés Daniel Faour Saab arribó a Ecuador para conocer a la familia de su hermano, escapando de la guerra de la que era víctima su país. Llegó y formó una familia y con su visión empresarial, emprendió una larga carrera en el área de la tecnología, para llegar a crear Casa del Cable, una importante empresa de telecomunicaciones que tiene 27 años en el mercado, emplea a 70 personas y representa en el país a 24 marcas extranjeras.

Daniel empezó trabajando en Electronic Faour, un reconocido local de repuesto de su hermano. Un día, el actual dueño de Casa del Cable, propuso que le cedieran la línea menos atractiva para poder desarrollarla.  Fue así como nació Casa del Cable.

Su iniciativa lo llevó a especializarse y a desarrollar otras áreas de servicio como la protección electrónica  y eléctrica y a crear ofertas de sistemas de seguridad (alarmas, paneles, cámaras…), fibra óptica, networking y telefonía.

Hoy en día, el negocio de Casa del Cable son las redes, cuya demanda crece hasta un 15% por año y con un peso de 50% en su facturación. Daniel Faour cree que lo que sigue es revolucionar el tema de la conectividad en el campo de fibra óptica, medio de transmisión que se emplea usualmente en redes de datos y telecomunicaciones. Por eso, se está realizando una alianza con una empresa japonesa que les permitirá “promover el uso de conectores que no necesitan de fusiones. Con esto cambiaremos la mecánica de la instalación de la fibra óptica.”

Daniel sabe que su negocio es muy complejo, y no existe información técnica suficiente. Se trabaja a diario para que sus productos siempre tengan un correcto servicio de asesoramiento por parte de profesionales. Además, Casa del Cable enfoca su esfuerza en consolidar una escuela de certificación internacional para ingenieros locales. “Cuando llegue mi retiro, habré hecho algo que nadie ha hecho para este país. Formar a nuevos líderes en este campo”.