536 policías cuidan el entorno de los colegios en Guayaquil

El acoso al que era sometido un estudiante de un colegio de Guayaquil por parte de una red de microtraficantes que opera en el plantel, motivaron su retiro de las aulas, incluso hasta su cambio de ciudad, en julio pasado.

Esta historia no es nueva, la misma pone en evidencia la realidad que viven a diario los estudiantes de algunas unidades educativas (escuelas y colegios) de la ciudad y sus alrededores.

La madre del alumno, por temor, no quiso tomar contacto con la Policía pese a recibir una llamada telefónica de uno de sus agentes, cuyo jefe había sido alertado de la novedad por un medio de comunicación.

Un equipo periodístico de diario PP El Verdadero fue testigo también del aislamiento de una adolescente de 16 años de edad por consumo de la droga denominada H. La menor, quien cursaba el primer año de bachillerato de un colegio de Durán, avergonzada y llorando reconoció el consumo de la sustancia a la cual accedió por medio de sus compañeros de aula, quienes la venden y la consumen agobiados por la soledad que llegó a sus casas, la mayoría de las veces por la separación de sus padres debido a infidelidades y dificultades económicas.

En mi casa nadie me quiere”, expresó la menor de edad, cuyas secuelas de las drogas han marcado unas grandes ojeras y un pálido semblante que delatan su adicción.

El coronel Orlando Jácome Tello, jefe de Operaciones de la Zona de Policía N° 8, reconoce la problemática que involucra la venta y consumo de drogas en el interior y exterior de los colegios de la urbe.

El oficial no se atreve a señalar la existencia de sitios críticos donde se vende estupefacientes a los estudiantes.

Conocemos por denuncias de la ciudadanía y por las rondas policiales la situación de algunos jóvenes estudiantes que se reúnen a formar algarabías y en una que otra ocasión a consumir drogas”, dijo el oficial.

Para combatir este “azote”, según Jácome, la Policía ha dispuesto que 536 gendarmes de los 268 subcircuitos urbanos de Guayaquil en dos turnos (mañana y tarde) ronden los exteriores de los colegios y escuelas, particularmente en los horarios de salida.

El jefe policial recordó que la institución que representa mantiene en marcha los planes o ejes transversales de seguridad denominados “ Escuela Segura”, “Colegio Seguro” y “Brigadas Estudiantiles de Seguridad”, los cuales se vienen ejecutando sin contratiempos con la participación de padres de familia y maestros.

Las brigadas estudiantiles tienen como objetivo capacitar a los alumnos de los cursos superiores para que ellos sean los encargados de ayudar, vigilar y controlar a sus compañeros de cursos menores”.

Relación policías-estudiantes

Cabe destacar que los miembros de las brigadas estudiantiles son capacitados por la Policía y trabajan en coordinación permanente. “Buscamos terminar esa idea caduca que negaba la posibilidad de relacionar al niño o adolescente con la Policía”, comenta el coronel en servicio activo.

Explica que el problema de consumo y venta de drogas en los colegios ha impulsado el involucramiento de todas las unidades policiales de carácter preventivo e investigativo, en este último caso interviene la Unidad Antinarcóticos.

El agente de la autoridad detalla que la tarea de prevención la ejecutan los efectivos asignados a las diferentes Unidades de Policía Comunitaria (UPC) y del Grupo Operativo Motorizado (GOM).

Jácome recuerda que han brindado y participado de talleres de prevención de drogas y otros aspectos con la coordinación del Ministerio de Educación dentro del Plan Integral de Prevención, Seguridad y Acompañamiento 2015, lanzado el 19 de enero de este año por el titular del ente estatal, Augusto Espinosa.

Entre los objetivos en marcha del plan están la implementación y fortalecimiento de los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) que brindan apoyo psicológico, emocional y social a niños y jóvenes.

Avanza también la instalación de cámaras de seguridad en las instituciones educativas con más de mil estudiantes y botones de seguridad con menor estudiantado, buscando obtener una respuesta inmediata de las autoridades ante cualquier incidente que involucre venta y consumo de drogas, alcohol y tabaco, embarazo adolescente y acoso estudiantil.

En enero, Espinosa anunciaba que “en el país se instalarán cámaras en 735 instituciones educativas con más de mil estudiantes, 146 de las cuales se encuentran en la zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón)”.

El alto oficial agrega que el trabajo policial de concienciación del peligro para la salud que significa el consumo de drogas está actualmente dirigido a los docentes y padres de familia.

El jefe de Operaciones de la Policía zonal sostiene que la disposición de capacitar o brindar charlas contra el uso de drogas es para todo el personal de los 274 subcircuitos, de los cuales 268 son urbanos y 6 son rurales. “Si hablamos de un hombre por subcircuito estimamos que en la zona urbana 536 policías, en dos turnos, mañana y tarde, cumplen la tarea de vigilar los exteriores de los establecimientos educativos. El tercer turno no entra en estas tareas porque se la realiza en la noche y la madrugada específicamente”, dijo el oficial.

El coronel Édison Gallardo, jefe de la Zona 8, ratifica el compromiso de la Policía en la prevención y combate del delito en todos sus ámbitos. “La ciudadanía está entendiendo que la lucha contra el hampa requiere de su ayuda, lo cual es bueno”, expresó el oficial.

Cámaras

Las cámaras de seguridad, alrededor de 1.400 a instalarse hasta diciembre próximo en los 735 establecimientos de educación secundaria del país, estarán conectadas al Sistema Integrado de Seguridad (SIS) ECU-911 a nivel nacional. En Guayaquil, ciudad que forma parte de la Zona 8 policial, ya existen cámaras de vídeo vigilancia en más de 15 establecimientos entre fiscales y particulares. Las unidades educativas Amarilis Fuentes Alcívar y Altamar constan entre las monitoreadas.

Escuela del suburbio guayaquileño “graduó” a 18 Brigadistas Estudiantiles de Seguridad

Desde el 16 de julio último, 18 estudiantes de quinto y sexto cursos de educación básica de la escuela fiscal Sara Palma, del suburbio de Guayaquil, pasaron a formar parte de las “Brigadas Estudiantiles de Seguridad” dentro del plan “Escuela Segura”. Los niños, entre 10 y 11 años de edad, fueron capacitados por uniformados de la Policía Comunitaria (Polco) en temas de seguridad interna y externa.

Los estudiantes fueron formados para el control de la disciplina interna de la escuela y tienen la potestad de denunciar cualquier hecho anómalo que se presente ante las autoridades del plantel, que a la vez informarán a la Policía Nacional”, indicó el teniente coronel Eduardo Pérez, comandante del Distrito Portete.

Cabe destacar que las Brigadas Estudiantiles de Seguridad no son nuevas, funcionan desde 2011 y ahora cuentan con el complemento del botón de seguridad, el cual es activado marcando el número 5 de cualquier teléfono celular o convencional. (I)

Fuente: http://www.ppelverdadero.com.ec/pp-policial/item/536-policias-cuidan-el-entorno-de-los-colegios-en-guayaquil.html